Hoy puede ser un gran día...

4.30.2007

Ya no habrá bb...

Hola

Que tristeza escribir esto... no lo hubiese querido nunca, perdí este embarazo, hoy tras de trece días recién puedo escribirlo, recién lo asumo completamente.
Ha sido la experiencia más dolorosa de mi vida, la peor de todas, las ilusiones de un nuevo hijo se esfumaron en dos días. El día lunes 16 me sentía bien en la mañana, pero algo raro pasaba, comenze a sangrar levemente, así que avisé al trabajo que no iria, y me fui en busqueda de un doctor que me atendiera, encontré uno cerca del lugar de venta de los bonos fonasa y que además tenia ecógrafo en la consulta; me revisó, e hizo una eco, no se veía nada, me quize morir.... suguió buscando y ahí estaba!! mi puntito, pero estaba muy pequeñito para las 11 semanas + 2 días, asi que me ordenó hacerme un test de sangre para determinar las semanas de embarazo, la que finalmente determino que tenía a mo menos 4 semanas y lo más 6.... ante esta diferencia, él o único que me dijo era que en una semana más teníamos que repetir la eco, me recetó también progesterona y me dió licencia por una semana con reposo en cama.

Con Gabriel me pasó similar, a las 6 semanas un leve sangrado, que se detuvo con el progendo; y a las 9 1/2 semanas, sangrado que no paró sino hasta 15 días después. Así que esto me lo tomé con calma y sin angustia, sabía que podíamos superarlo; pero no, no fue así... El Martes a medio día noté algo que con Gabriel nunca sentí, y eran contracciones, como leves puntadas en el útero, me dio mala espina, pero como una nunca quiere pensar lo peor, traté de pensar en otra cosa, ya por la tarde cuando llegó John del trabajo le comenté y nos fuimos al hospital. Llegamos allá y me atendio un doctor, de esos típicos del hospital, con cara de amargado, con malos modales y parco. Me hizo una eco y luego fue directo al grano, me dijo que el saco gestacional estaba muy abajo, que lo más seguro era que ese embarazo se perdiera, que me devolviera a la casa y que cuando sangrara más que una regla normal fuera otra vez al hospital, me quize morir y de paso matar al doctor, ¿cómo tan frío?, mi embarazo para él era sólo rutina, para mí, era mi hijo el que estaba en peligro y necesitaba ayuda!!!! Salí de la maternidad y le conté todo a John, le dio rabia al igual que a mí y trató de levantarme el ánimo, nos fuimos a la casa.

Me acosté pensando en que las contracciones pasarían al dormir un poco, como cuando tienes un dolor de cabeza, y que todo estaría normal al despertar, pero no, desperté como a las doce de la nochedel puro dolor, las contraciones fueron cada vez más y más fuertes, podría decir que eran más dolorosas que las que sentí cuando Gabrielito nació y eso que fue parto normal y sin anestesia... nos fuimos de vuelta al hostpital, aunque no presentaba un sangramiento excesivo. Nos atendio otro doctor de apellido Correa, totalmente diferente al anterior, me oscultó, hizo tacto y una eco, me hizo las preguntas de rigor y luego em preguntó quien me acompañaba, le dije que mi esposo, pidió que me cubrieran y lo hizo pasar. jintos nos dio la noticia que el embarazo ya no existia, las contraciones que sentí por la tarde hicieron que él útero se contrayera, el saco gestacional estaba ya en el cuello y lo único que quedaba por hacer era el "raspaje"... me quize morir!!!

Este fue el paso más trsite por el hostpital, el pabellón, la anestesia, despertar y no sentir nada, era como que todo continuaba igual pero sin dolor, la sala de recuperación, el alta... Me fueron a buscar Johny mi mamá. Yo me sentia bien físicamente, pero mi mente se encontraba en el limbo... en medio de la nada, tratando de sentirse normal, pero no lográndolo. Llegamos a casa y me acosté, lo primero que vi al llegar a mi dormitorio sue la ecografía del día lunes y el exámen de sangre, lo vi con detención, con detalle, con amor... no podía creer que ya no existiera, que ya no estaba conmigo, que ya no llegaria...

Lo más triste de todo darle la noticia a Gabriel, que si bien es cierto ya lo habia hablado con John, tambien me tocaría a mi. El día jueves cuando llego del jardín, estuve mirando por la ventana hasta que vi el furgón escolar a lo lejos, bajé las escaleras y abri la puerta, ahí estaba mi niñito hermoso... feliz, contento de verme en casa, le saqué la mochila, la chaqueta, lo abracé, y me pregunto si ya no estaba enferma, le dije que no; entonces me dijo que la hermanita estaba bien, que tomaría en brazos para Halloween, y le daría dulces... se me partio el alma, que difícil Dios mio... ver a mi chiquitín esperar a una hermanita que ya no llegaría. Lo tomé en brazos, lo senté sobre la mesa, lo abracé y bese... le explique que la hermanita ya no llegaría, que ya no estaba en la guatita de la mamá... me pregunto el porque, no hallaba que decirle que él puediera entender, sólo se me ocurrio que la hermanita se habia enfermado, y que yo no podia darle remedios dentro de mi guatita y que él doctor tampoco, asi que se habia ido al cielo. Le explique que ya no llegaría para Halloween y que no la podría verla para cuando cumpliera los cuatro, pero que tal vez cuando cumpliera los cinco llegaría otra... a medio se conformo y yo también.

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